Tú bebé se convierte en un blastocito:
El cigoto (célula que resulta de la fecundación) comienza a desarrollarse rápidamente. En tres días, un grupo de células llamadas mórula (por su semejanza a una mora) saldrá de la trompa de Falopio y entrará en el útero.
Para el octavo día de fecundación (entras en la cuarta semana de embarazo), el óvulo fecundado o blastocito comienza su división progresiva en cientos de células. Y una vez bien seguro en el útero se adhiere a la parte superior del revestimiento uterino.
En apenas una semana el cambio ha sido enorme, se ha pasado de una sola célula (cigoto) a varias células (mórula) hasta llegar a blastocito.
Tu cuerpo empieza a dar las primeras señales:
Así como todas las mujeres somos diferentes, absolutamente todos los embarazos son diferentes (los síntomas, las señales o las sorpresas).
Estas diferencias, todavía son más acusadas durante el primer trimestre del embarazo. Así que mientras hay mujeres que se sienten cansadas, alteradas, con cambios bruscos de humor o débiles, hay otras en cambio que sólamente saben que están embarazadas por la ausencia de menstruación.
Consejo: Durante el embarazo es importante empezar a tomar una vitamina prenatal lo más pronto posible. Elige una con ácido fólico y complejo B.
Imagen A.D.A.M.
Enero 19, 2010
















